País: Hungría
Formato: vinil 12" lp
Impresos: No
Año: 2009
Compañía: Hammer
Edición: Edición original húngara
Serial: HMRDLP 079
Canciones extra: No
Color de vinil: Negro
Notas. Existe en cd con material extra y dvd.

Sin miramientos entra el Power Metal veloz de “Az ítéletnap”, rola que no descansa en su ataque frontal de riff destellante y batería a doble bombo. Sin duda este es uno de los tracks más rápidos que el grupo tuvo a bien grabar. No hace falta recordar que Moróthy era un chipocles y que los solos que mete en canción lo demuestran fehacientemente. El Heavy pesado de “A szerelem gyilkosa” se complementa muy bien con cierto efecto suave que está en la guitarra, y que no se oye nada mal, es más, se oye original e interesante. Mostrando más farolés en la lira, “Motor-örület” se desarrolla con ciertas remembranzas al rock clásico, pero que se complementan cabrón con la dureza de los riffs metaleros y el paso destructivo de la batería. De haberle puesto un poco más de galleta a la bataca y subido al bajo en “Niñez válasz” el track hubiera quedado más espectacular de lo que es. Aparte Endre utiliza el mismo efecto de voz en casi todo momento, lo cual no le ayuda mucho que digamos. Por lo pronto el guitarrazo cabrón sigue a lo largo de todo el disco. Un leve de ACCEPT se cuela por la poderosa “A törvényen kívüli” que no le toma mucho para agarrar su propio estilo y más lucimiento en la lira. En realidad el bueno del grupo era Morothy, auque todo el crédito se lo llevaba Paksi (hasta el día de hoy). Justo cuando uno estaba pensando que una rola rápida caería bien, nos avientan “Viharmadár”, que no llega a la velocidad alocada de la primera canción, pero se mueve muy bien, a pesar de que Endre se la pasa cante y cante sin dar más holgura a los demás instrumentos. Incluso la batería no se oye tan rápida como en realidad va. Por cierto que la producción esta vez no está tan bien como en sus otros discos, ahí si les falló un poco. Una favorita de los fans es la medio balada “Magányos angyal”, donde Paksi y Moróthy comparten las vocales, y hay que decir que el guitarro no la hace nada mal. Lo más valioso de este track es el solo de guitarra lleno de feeling, nada saturado, y eso que se los hecha en guitarra acústica y eléctrica. Suben sabroso el ritmo, para menear la cabeza neciamente, “Nehéz lesz minden nap” y “Hé, Rock n’ roll”. Termina el disco como se lo merece: con energía metalera en la forma de “Rocker vagyok”, rola un poco más rápida para cerrar con spring final intenso. Este es de los que no se pueden perder si buscan un disco de Metal verdadero, que tiene su mérito, sobretodo porque en ese tiempo, casi nadie tocaba Heavy Metal del true.
No sé si OSSIAN fue concebido como una banda de Heavy metal tradicional, o así se fue forjando al paso del tiempo. En este su tercer disco tenemos su estilo característico de Heavy Metal tradicional, con muy buena producción y energía. La primera rola es el hit “A rock katonai”, canción favorita que hasta como video clip la sacaron. Es pegajosísimo el coro, que auque esté en húngaro, uno lo corea. “Hiszek abban...” empieza con riffs muy pesados, dando la impresión de que sería muy arrastrada, pero no, luego sube a paso medio, a la vez pesado y dinámico, siguiendo la guitarra muy especial de Maróthy. Con riffs de clara tendencia rocker se desarrollan “Haragban a vileggal”, “Ném kell, hogy szeressék” y “Öreg rocker”, ésta última con un coro medio extraño, que seguramente en húngaro se ha de oír muy bien . A uno le brillan los ojitos desde el principio de “Fémviragok”, pues al momento es la más rápida del disco, que no llega a ser Speed Metal, nomás tiene la velocidad necesaria para hacernos caer en trance headbangero, aparte de hacernos notar la lucidora guitarra. Dándole más chance al bajo de que se escuche, auque leve, “A vérfarkas” se va a medio tiempo, adornada con buenas vocales y una que otra faramalla por ahí para no dejar de imprimirle poder y atracción. Para no variar a la costumbre, ponen la medio balada, en este caso otro hit del disco: “Éjféli lány”, donde Endre y Maróthy comparten las vocales. Lo que sí está de excepción en esta rola es el solo de guitarra, que tiene harto sentimiento y un leve de melancolía. Nomás para dar a entender que Maróthy era chingón, le dan chance de que se aviente su instrumental “’67”, la cual lo destapa como un buen guitarrista, sin llegar a los extremos de dioses de la lira como MOORE o McALPINE. De hecho la técnica del húngaro se nota de escuela de rock puro, mientras que los otros andan en atmósferas etéreas. La última es una canción en vivo “A Heavy Metal szúletése”, muy metalera de verdad, aparte de que la grabaron bastante bien. De nuevo se notan en primer plano los malabares en la guitarra, que se balancean bien con voz y la batería pesada. Un par de rolas más que fueran rápidas lo hubieran dejado todavía aún mejor de lo que está. Chingón disco.
No sé por qué, este disco es un poco ignorado por los que gustan del grupo, lo cual es una barrabasada grande. En mi opinión, es uno de los más potentes, y para no ir tan lejos, lo demuestra la rápida y pegadora “Metal-kezelés”. Auque “Bünös väros” va a paso medio, el poder de la guitarra no decrece, aun y con sus pases mágicos que a Morothy le encantaba meter, y que se balanceaban bien con la obsesión de Paksi de cantar durante toda la canción. Como as de la guitarra, Marothy le pone sus solos a las canciones, pero sin atascarse con virtuosismo que podría ser aburrido. Mucho Metal clásico es lo que siempre engalana a los de OSSIAN, así que no se sorpendan si encuentran muchas canciones del estilo de “Felre az utbol” o ”Atok”, que también tienen mucho de poder en riffs duros y un bajo, discreto pero siempre presente. “Föltámadotta a tenger” retoma el Metal poderoso y con mayor velocidad, con lo que se ofrece un disco de verdad variado. El doble bombo incluido en ésta canción acentúa más la potencia, eso sí, sin opacar la lira, que es el instrumento en el que el grupo se basaba, por lo menos en sus primeros discos. La parte sentimental viene con la guitarra solitaria de “Valahol messze /randy, Cliff es a többek”, que a diferencia de su título, es muy corta. El bombardeo continúa con “A mérgeskígyó”, la que se discute con un doble bombo, más unos guitarrazos bien puestos, los cuales continúan en “Sex-invazió”, la cual trae un coro contagioso y unos riffs para mover la cabeza al ritmo Heavy. El doble bombo mega tundido que empieza “Fejlöves” sólo se corta levemente para dar paso a unos pases en guitarra, y continúa con el poder sin medir las consecuencias. La rola es instrumental y le da chance a los chavos de explayarse a sus anchas, pero sin pasarse de la raya. También se dan huecos en “Itt vagyok” para farolear levemente con sus instrumentos, antes de que empiece la voz siempre expresiva de Paksi. Riffs más pesados se oyen en la rocker “Tebolyult szombat”, que nos quita la duda de que el grupo tomó toda su inspiración del rock de vieja escuela, nomás que lo actualizó con un Heavy Metal poderoso y duro, adornado con bien puestos solos de guitarra. Para que se notara que era un grupo con músicos versátiles, el último track “Ossian” tiene las vocales compartidas del batako Galatai y el guitarrista Marothy, y pues no lo hacen para nada mal, auque curiosamente la rola la escribió el vocalista... Es breve pero concisa. Muy buen disco de estas leyendas vivientes del Metal húngaro, y hasta del mundial.
Este grupo será muy exótico para muchos de ustedes, pero eso no le quita lo excelente. Lo que tenemos ante nosotros es Heavy Metal de esencia europea. Mucho énfasis en la guitarra casi de virtuoso, voz fuerte, batería poderosa y bajo profundo. Tales características están patentes en explosivísimas canciones como en el típico Heavy en “Acélslv”, la breve“A Satán Képében” (con todo y cánticos) el furioso doble bombo de “Hé, Te!”. La entrada en guitarra acústica de “A nyugtalan” nos mete el susto de que va a ser una balada, pero pronto nos disipa tal pensamiento horrible con el desarrollo de la rola, de coro pegador. Un rocanrolito metalero es “Sörivók” que al final termina siendo otra poderosa rola llena de metal. “Gonosz asszony” va a paso moderadamente acelerado que se acerca mucho al Power Metal germano..en sí toda la música de OSSIAN tiene toda la clara influencia de las bandas de Europa Occidental, nomás que con su toque único, más que claro en “Rock’n’roll lány”. La bien trabajada “A rock Lázadói”, con sus contrastes en guitarra acústica y todo el Metal como base principal le da a uno la certeza de que estos weyes no son nada improvisados. De cierta semejanza con POKOLGEP, sobretodo en los coros es “Metál nemzedék”, que es un poco corta y que la neta uno no la disfruta como debiera por lo breve. El final llega con la medio orquestada “Finálé” que es una pieza fugaz a manera de final victorioso, tal como lo merece un disco como este, de Heavy Metal de la más alta manufactura.